Película / Reseña

Nobody

2021 Acción Ilya Naishuller

Acción seca, directa y muy disfrutable, con Bob Odenkirk funcionando sorprendentemente bien en una propuesta que va claramente al entretenimiento puro.

Título Nobody
Tipo Película
Año 2021
Dirección Ilya Naishuller
Género Acción

Tal vez por ir al grano, lo mejor que puedo decir de la propuesta es que cumple con su objetivo. Diseñada y concebida como un producto de puro entretenimiento, lo cumple completamente en una duración ajustadísima. Y por seguir en la misma tendencia de resumir sus bondades y debilidades, cabe mencionar que tal vez la acción arranca ya entrados los 20 o 30 minutos de película, lo cual en mi opinión es un defecto sabiendo a lo que venimos y más cuando no es capaz de aportar más alla de eso.

Puestas las cartas sobre la mesa, si os parece contextualicemos y desarrollemos un poco más todo esto. Aunque, sinceramente, con lo que os cuento hasta ahora ya es más que suficiente para que os hagáis una buena idea de si os merece la pena o no acercaros a esta cinta.

Lo dicho, en apenas hora y media, muy amena en lo general, la película te presenta la vida de lo que es aparentemente un hombre normal, con una vida que no le llena, una mujer con la que tiene una relación muerta, donde la distancia no solo física sino también emocional es evidente, y un hijo adolescente que le ve como un fracasado. Lo único que le queda de humanidad es a través de su hija pequeña, la única que le demuestra amor sincero e incondicional y que le humaniza y le devuelve a un estado fuera de ese piloto automático constante.

Acabaremos sabiendo algo más de este protagonista, aunque no mucho más. La película se nota que no sabe muy bien qué contarte sobre él para que la construcción del personaje sea realmente convincente. Poco a poco te va contando de dónde vienen sus claras habilidades de defensa personal y manejo de armas, cómo ha acabado donde ha acabado y demás, pero no lo hace de una forma especialmente sólida. En parte, la historia y las motivaciones del personaje no dejan de ser una excusa para no hacer una película de 45 minutos de un señor acabando con hordas de enemigos sin motivo alguno. Aunque, pensándolo bien, probablemente habría funcionado igual de bien, porque aquí sabemos a lo que venimos, y la película tarda un poco, en mi opinión, en regalarnos los primeros golpes y salpicaduras de sangre.

Una vez comienzan los golpes, se logra un ritmo fantástico. Acompaña la acción en ciertos momentos una música muy bien seleccionada, las escenas están bien coreografiadas y hay un nivel de detalle y gore apropiado para el tono general. Nuevamente, los motivos que llevan a salir a nuestro pacífico, pero no tanto, personaje de su vida cotidiana vuelven a ser un poco por exigencias del guion y por atizar a la persona equivocada.

Y es que esto seguramente os suene de algo. Esto ya lo hemos visto antes. No es ninguna novedad dentro del género y, sin irnos muy atrás, tenemos su claro espejo en la saga John Wick. Creo que hay pocos o ningún motivo para elegir esta franquicia por encima de la ya asentada John Wick. Bebe y se inspira demasiado en ella y no es capaz de mejorar en nada.

Es cierto que aquí tiene un tono algo más realista, donde el protagonista no parece claramente invencible y recibe daño durante los enfrentamientos de forma constante, además de tener que tirar en muchas ocasiones de ingenio para acabar con los enemigos, ofreciendo combates algo más cercanos a las capacidades reales de un humano entrenado. Evidentemente no podemos esperar realismo puro, ya que el listón al que estamos acostumbrados en la vida real son peleas de borrachos donde los agarrones son el ataque más utilizado y muchas veces están tan confusos que se hieren a sí mismos. Pero, bromas aparte, poca pega hay que ponerle a su acción y, de hecho, puedes llegar a querer o necesitar más en cierto punto.

Por terminar con la comparación, mencionar que esta tiene un tono más cómico en algunos momentos, dejando claro el desenfado de la propuesta, y que los personajes aparecen para acompañar, pero no para sumar realmente al protagonista o a la historia. Es verdad que a día de hoy es fácil decirlo porque el universo John Wick está más que consolidado y su éxito es evidente, pero si hacemos el ejercicio de abstraernos de todas las secuelas que han ido llegando, uno de sus grandes puntos fuertes de la entrega original no era solo el apartado visual, sino que dejaba claro que la película era solo la punta del iceberg de un gran universo y mitología por explorar. Esta, por el contrario, es bastante vacía en ese aspecto.

Imagen intermedia en el contenido

La elección de Bob Odenkirk como protagonista me sorprendió en su día cuando se anunció la película, y más sorpresa me he llevado al comprobar que funciona a las mil maravillas. Está bien verle en la gran pantalla en un rol diferente al que tuvo en el universo Breaking Bad, sobre todo en la excelente Better Call Saul, de donde rescata algunos gestos muy característicos y los traslada aquí con bastante acierto.

Escribo esto años después de su estreno y con su secuela ya estrenada, de la que por cierto también tenéis opinión aquí, y lo hago porque, en el fondo, debo admitir que he vuelto a ella. Y eso, al final, algo bueno dirá de la misma.

JoystickFilms

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