Videojuego / Reseña

Looney Tunes: Space Race

2002 Carreras / Karting Melbourne House

Más de veinte años después, vuelvo a uno de los juegos que marcaron mi infancia para comprobar cuánto había de nostalgia y cuánto de méritos propios.

Título Looney Tunes: Space Race
Plataforma PlayStation 2, Dreamcast
Año 2002
Desarrolladora Melbourne House
Género Carreras / Karting

Space Race es una experiencia de la que quería hablar desde que abrí este pequeño espacio. Mi idea inicial era hacerlo desde la nostalgia, pero, siendo conocedor de primera mano de lo traicionera que puede llegar a ser, decidí darle una vuelta de nuevo antes de soltar una opinión.

Mi consola favorita es la PlayStation 2 y, de lejos, sigue siendo el mejor regalo que he recibido nunca en una noche de Reyes Magos. Acompañándola venía este fantástico juego, al que dediqué cientos de horas. Y ahora, más de 20 años después, he decidido retomarlo, darle una nueva vuelta y puedo, y debo, decir que lo he disfrutado tanto como en mi niñez.

El género de los juegos de karts tiene sus reyes en títulos como Crash Team Racing y, por supuesto, por calidad, popularidad y ventas, con la saga Mario Kart sentada en el trono. A mí me gusta pensar que, de vez en cuando, el tercero en discordia es este Looney Tunes: Space Race.

Tengo motivos de sobra, que procederé a explicar, para pensar que no voy demasiado desencaminado. Aunque también tengo mis dudas, sobre todo porque me he dejado por el camino demasiados títulos del género sin jugar.

A pesar de ser un juego que puedes terminar prácticamente de una sentada en una tarde, se trata de una experiencia muy rejugable y que gana muchísimo gracias a su multijugador local.

Carrera de Looney Tunes: Space Race

Cuenta con una variedad de escenarios galácticos de lo más interesante y con diseños realmente preciosos. El elenco de corredores está formado por algunos de los personajes más conocidos de los Looney Tunes y cada uno cuenta con su propio vehículo y unas características particulares. Algunos tienen mejor giro, otros más aceleración, velocidad... Así que, dependiendo de tu manera de competir, puedes decidir cuál se ajusta mejor a tus gustos.

Los mapas y personajes adicionales que puedes utilizar posteriormente en el multijugador local tienes que ganártelos. Para desbloquearlos necesitas monedas que consigues jugando la campaña principal.

Todo un gusto eso de desbloquear contenido jugando y que no te cobren por él en forma de DLC. Éramos tan felices y no lo sabíamos.

Lo que caracteriza sobre todo a este género son sus carreras alocadas, capaces de cambiar por completo de un momento a otro gracias al uso de objetos, trampas y atajos contra tus rivales.

Space Race cuenta con un repertorio bastante amplio: agujeros que aparecen en la pista, pistolas láser capaces de desintegrar temporalmente al enemigo, puños con muelle, objetos que caen sobre los corredores, cajas falsas y explosivas... Hay bastantes posibilidades para hacerle la vida imposible al resto.

Lástima que el juego esté programado con un rubber banding bastante evidente. Los corredores controlados por la máquina adaptan demasiado su ritmo al tuyo, provocando que las competiciones se mantengan constantemente ajustadas y haciendo también bastante difícil que llegues a quedarte realmente atrás.

Es algo que he experimentado y notado especialmente ahora, después de volver al juego sabiendo de la existencia de este tipo de técnicas utilizadas para mantener las carreras igualadas y emocionantes. Y aquí, una vez sabes lo que está pasando, llega a notarse demasiado.

Pero para el Sergio niño aquello funcionaba de maravilla.

Personajes y escenarios de Looney Tunes: Space Race

Como ya he dicho, y no me escondo, no es un género que tenga especialmente controlado. Aun así, quiero destacar algo de este título que desconozco hasta qué punto está presente en otros juegos similares, pero que desde luego consigue darle a Space Race un toque muy particular: los distintos tipos de carreras con condiciones especiales.

Por ejemplo, nos encontramos con competiciones en las que caen constantemente objetos del cielo que pueden aplastarte o contra los que puedes chocar; carreras en las que prácticamente todas las cajas de objetos son explosivas; circuitos donde aparecen agujeros constantemente sobre la superficie de la pista...

Son pequeñas variaciones sobre la carrera tradicional, pero consiguen que el juego no se limite simplemente a repetir una sucesión de circuitos cambiando únicamente el escenario.

En una época en la que se producían juegos basados en licencias prácticamente a puñados salieron auténticas barbaridades, pero también surgieron muchas pequeñas joyas que quizá nunca recibieron demasiado reconocimiento.

Y Looney Tunes: Space Race, para mí, es una de ellas.

Puede que parte de mi cariño hacia él venga inevitablemente de la nostalgia. Sería absurdo negarlo. Pero haber regresado más de veinte años después y seguir encontrándome un juego tan divertido me ha servido precisamente para comprobar que no todo era cosa de mis recuerdos.

Por diversión, nostalgia y, sobre todo, por méritos propios, Space Race sigue ocupando un lugar privilegiado para mí.

JoystickFilms

Valoración individual

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