Película / Reseña

Send Help

2026 Comedia, Horror Sam Raimi

Una propuesta muy disfrutable, sostenida sobre todo por el estilo visual y la personalidad de Sam Raimi, aunque no siempre se atreve a ir tan lejos como promete.

Título Send Help
Tipo Película
Año 2026
Dirección Sam Raimi
Género Comedia, Horror

Entre las películas que abren la lata de este 2026 se encuentra la que hoy nos atañe. Una película que, desde ya aviso, teniendo cosas muy positivas, sin duda su mayor virtud es la mano, el saber hacer y el sello del director. No es ningún desconocido y no nos vamos a parar ahora a recordar o repasar las obras de un cineasta de su nivel y de su larga carrera llena de éxitos.

La premisa sangrienta de la mano de este director fue lo que me hizo decantarme por acercarme a una sala de cine antes de que dejara de estar disponible en cartelera. Ir normalmente sin expectativas y a la aventura suele traerme cosas positivas, y en este caso mi sorpresa fue mayúscula al ver en los créditos iniciales el nombre de otro genio y figura del mundo del cine que no necesita presentación: Danny Elfman a cargo de la música.

Todo iba bien encaminado entonces y ya empezaban a asomar algunas expectativas por mi parte al juntar estos ingredientes… y tal vez esperaba demasiado de ellos.

Si lo esquematizo, el resultado ha sido un plato fresco, divertido, intenso a cucharadas y emplatado con una presentación marca de la casa muy llamativa. Pero a su vez un plato algo extraño, con mezclas de sabores que van y vienen de un extremo a otro sin terminar de asentarse. Somos muchos los que disfrutamos casi más de la guarnición que del plato principal. En este caso, la guarnición tenía esos tonos picantes tan característicos de la mano de nuestro chef de hoy, Sam Raimi, y la lástima es que por momentos da la sensación de que no le han terminado de dejar echarle más picante… ensalzar ese toque maestro que tiene perfeccionado para terminar de dejar huella en nuestros paladares.

Bueno, está bien, perdonad, ya paro con los paralelismos.

A lo que voy es que creo que esta película, dirigida por alguien sin la experiencia y sobre todo el estilo tan característico de Raimi, acabaría siendo un fracaso tremendo. Una película del montón con una premisa en gran parte ya muy vista.

Todo comienza con nuestra protagonista, interpretada por una fantástica Rachel McAdams. Una gran trabajadora, no solo por talento, que también, sino porque se nota que se refugia en su trabajo. Su pasado no ha sido fácil ya que como todos, tiene problemas e inseguridades, y su manera de asumirlos es volcándose en el trabajo con el objetivo de ascender y así mejorar la imagen que tiene ella de sí misma. Tiene problemas además para relacionarse con las personas de su entorno, es vista como un bicho raro.

Por contraparte, el otro protagonista está interpretado por Dylan O’Brien, que asume el puesto de CEO de la empresa tras la muerte de su padre. Es el prototipo de jefe cabrón y rico, narcisista, aprovechado, manipulador… una joya de persona. El prototipo llevado a un nivel superlativo para hacer aún más evidente la distancia social respecto al personaje de Linda.

Contaré un poco más del argumento, aunque tampoco os destriparía demasiado si lo contara todo. Como se ve en los propios tráilers, el avión en el que viajan se estrella y quedan atrapados a la espera de ayuda en una isla desierta. Aquí es donde realmente se empiezan a encender los fogones y a echar los primeros ingredientes y sí, lo prometo, es la penúltima vez que hablo de comida. Aquí se invierten los papeles y los roles. La jerarquía cambia en este nuevo plano, en este mundo que les toca compartir. El personaje de Linda es experta y una completa friki en lo que a supervivencia se refiere, así que poco a poco las posiciones se irán invirtiendo.

A decir verdad, de Rachel McAdams me esperaba una gran interpretación. La he podido disfrutar en diversos registros muy variados, siempre haciendo un papel notable e incluso en algunos casos sobresaliente. Su arco es el verdadero centro en torno al que gira la historia y aquí está completamente camaleónica. Por otro lado, a Dylan O’Brien lo recuerdo sobre todo por El Corredor Del Laberinto, y es muy posible que le haya podido ver en alguna otra película, pero a decir verdad no lo recuerdo con claridad. Y su actuación, hay que decirlo, está a un gran nivel: te crees su personaje, o mejor dicho el estereotipo de su personaje, del minuto uno hasta el último. Estaré atento a su filmografía para ver de qué es capaz y cómo se desenvuelve en otras propuestas. Lo importante es que ambos funcionan de maravilla. La evolución de su relación y cómo las tensiones y sus correspondientes actos van creciendo conforme pasan los minutos está muy bien llevada. Lo único que le achacaría en este apartado es que en su versión doblada creo que se exagera de más la interpretación y puede resultar un poco estridente el personaje de Linda. Por lo que mejor verla en VOSE.

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Decía al inicio que no creo que esta película, en manos de un director con menos personalidad, pudiera funcionar. Y es que le sucede algo muy claro: sin esos movimientos de cámara, primeros planos y zooms tan característicos del director, quedaría en algo mucho más anecdótico.

Aunque aquí debo decir también algo en su contra. Finalizando ya con las referencias gastronómicas, o alguien le ha parado con el picante o no se ha atrevido a echarle más. El picante aquí es todo el tema visual en lo referente al gore. Son contadas las escenas sangrientas o incluso escatológicas que hay en la película. Todas ellas, de nuevo con un claro toque Raimi super reconocible, se hacen muy escasas en el conjunto total. Es sin duda lo más disfrutable y te quedas en todo momento con ganas de más. Gran culpa de ello también es que su arte promocional y sus tráilers hacían ver esta película más cercana al terror y al gore de lo que luego acabas encontrando.

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Normalmente suelo tener ciertos bloqueos a la hora de hablar y escribir de una película. Hoy, tras salir del cine, noto que las palabras salen con relativa facilidad. No obstante, lo que no me ha sido nada fácil ha sido catalogar esta cinta dentro de un género. Al director, bien sabido es por su filmografía, se le asocia con el terror entre otros generos, pero aquí no termino de verlo más allá de alguna referencia e incluso autorreferencia a sus propias obras. Puede que no haya sabido leerla bien, pero me cuesta encasillarla.

Gran culpa de ello la tiene también la banda sonora. Que no se me malinterprete: Danny Elfman es un compositor legendario y no hay día que no alabe el trabajo que hizo, casualmente, en otra película de este director como es Spider-Man. Pero en este caso la música, siendo excelente escuchada en solitario, no me traslada o no me aporta lo que yo necesitaba como acompañamiento. Esperaba algo más tenso que me introdujera más en el conflicto. Por contra, en algunos momentos me llevaba más hacia una película por extraño que suene de corte familiar.

Y aquí viene el otro conflicto que mencionaba antes: no termina de decantarse o de atreverse a ir hasta el límite. La película cae en momentos valle donde no ocurre nada especialmente relevante y tampoco se genera tensión. Es como si realmente sucediera una tregua y se introdujeran escenas que no aportan demasiado más que alejarse del camino principal.

Otro punto negativo es la oportunidad desaprovechada de contar ciertas cosas un poco más a cuenta gotas y no ser tan evidente con el desarrollo y las motivaciones de cada personaje, sobre todo de cara al final.

Como punto positivo, la película tiene algunos momentos de humor que, en lo personal, me han encajado muy bien.

Parece que le he sacado muchos peros a la película, pero en realidad es una experiencia muy disfrutable.

JoystickFilms

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