Noche de caza
Una premisa prometedora que se pierde entre incoherencias, decisiones absurdas y una ejecución muy pobre.
Una película cortita, de no más de hora y media, con un planteamiento a priori
interesante: un asesino misterioso, una gasolinera en mitad de la noche y una
protagonista que debe apañárselas para sobrevivir a un francotirador que le
dispara desde un cartel publicitario. A esto se suma que ella va descubriendo
poco a poco qué está ocurriendo y por qué es el objetivo. ¿Pinta bien, verdad?
De esas que ves cuando quieres desconectar y no pensar demasiado.
Pues olvídate. Está todo mal ejecutado… o al menos casi todo.
Para empezar, la protagonista interpretada por Camille Rowe no tiene ni carácter
ni una personalidad definida. En cuestión de minutos puede pasar de ser una
damisela en apuros a una mente prodigiosa capaz de improvisar ideas ingeniosas;
de cobarde a kamikaze; de experta en defensa personal a personaje de videojuego
que fabrica armas con lo que encuentra; de egoísta absoluta a alma caritativa.
Es digno de estudio cómo el guion consigue meter tantas facetas contradictorias
en tan poco tiempo y sin ningún tipo de transición. A nivel interpretativo, el
trabajo cae en lo justo y aceptable, sin más.
El asesino, por su parte, es quizá lo único medio bien llevado. La película
juega con su identidad y durante buena parte del metraje consigue mantener la
intriga. Como sabemos muy poco de la protagonista y el conflicto se presenta
rápidamente, las posibilidades son pocas y te haces tus teorías… aunque
finalmente los tiros, nunca mejor dicho, van por otro lado. A través del walkie
talkie que usa para hablar con ella se van revelando los motivos de lo que hace,
y al final hay un giro que, aunque entiendo que a algunos les pueda parecer una
tomadura de pelo, a mí me resultó casi refrescante después de tanto sinsentido
previo.
Eso sí, el personaje del asesino tampoco se libra. Es un villano de opereta que
pasa media película soltando sus motivaciones a cuentagotas. Vale que un tipo
que se dedica a disparar desde una valla publicitaria no va a ser precisamente
un ejemplo de estabilidad mental, pero aun así sus diálogos están llenos de
contradicciones.
La cinta intenta colar una especie de crítica social sobre el sistema, la
facilidad para comprar armas en Estados Unidos, las farmacéuticas, el
capitalismo y demás temas serios… pero todo eso contado por un walkie talkie
mientras esperas tensión o acción se hace bola.
Y luego están las incoherencias. Desde el principio, el asesino apunta con
precisión milimétrica, pero más adelante, cuando la protagonista decide salir de
su escondite y ponerse a gritarle que dispare, él simplemente… no lo hace.
Imagino que el guion necesitaba estirar los minutos de metraje, pero resulta
grotesco. Lo mismo cuando ella queda inconsciente y él no baja a rematar el
trabajo: me resulta cómico imaginarme al asesino esperando varias horas a que
despierte para seguir con el juego.
Otro fallo garrafal es mostrar desde dónde dispara el asesino. En cuanto lo ves,
entiendes perfectamente su ángulo de visión, y a partir de ahí la película se
desmonta sola. Te das cuenta de que la protagonista pasa media película con la
cabeza expuesta o en zonas sin cobertura, pero el francotirador “casualmente” no
la ve. No hace falta ser asesino para notar que algo falla.
Hay un momento especialmente ridículo en el que ella, casi por arte de magia,
logra salir de la gasolinera. Y en lugar de esconderse entre los matorrales o la
maleza para huir sin ser vista, decide exponerse aún más. ¿Por qué? Porque sí.
Y ya como guinda, hay una escena en primer plano donde la protagonista se sienta
junto a un cadáver… que respira y parpadea. Sí, en primer plano. No es que no
haya películas con errores así, pero en este caso es tan evidente que resulta
cómico e incluso da cierta rabia. Llegué a pensar que habría un giro final al
estilo de Saw y que eso tendría algún sentido, pero no, la película simplemente
no tiene cariño ni lógica alguna.
Conclusión: Noche de caza parte de una idea prometedora, pero se pierde en un
mar de incoherencias, personajes mal construidos y decisiones absurdas. Ni la
tensión funciona, ni el guion se sostiene, ni los personajes convencen. Tenía
los ingredientes suficientes para, al menos, entretenerme, no le pedía más, y ha
logrado hacerme sentir que he perdido el tiempo. Y dicho por mí tiene más delito
aún, ya que @PeliYManta_ os puede confirmar lo benévolo que soy normalmente y lo
poco que necesito para, al menos, dar un aprobado.