Película / Reseña

Barbarian

2022 Terror Zach Cregger

Un arranque muy prometedor, tensión bien construida y una película que, para mí, se va desinflando claramente en su segunda mitad.

Título Barbarian
Tipo Película
Año 2022
Dirección Zach Cregger
Género Terror

La película comienza como un thriller sencillo: una joven llega a su Airbnb y descubre que la casa ya está ocupada por un desconocido. A partir de ahí se reparten las cartas y, durante un buen tramo, Barbarian se vuelve tremendamente amena, jugando contigo como espectador y dejándote “participar” con la información que te va dando, como si tuvieras una mano de cartas con la que formular tus propias hipótesis sobre lo que va a suceder, temiéndote siempre lo peor.

Todo funciona porque las conversaciones, el ritmo y, sobre todo, la ubicación de la casa encajan a la perfección para generar una tensión constante. Hay una sensación incómoda que no desaparece, incluso cuando aparentemente no está pasando nada grave.

De manera inteligente o al menos hasta pasada la mitad del metraje la película maneja muy bien ese ritmo y esa tensión, introduciéndose poco a poco en el terreno paranormal. Y hago especial hincapié en lo de “poco a poco”, ya que el conflicto no termina de desarrollarse ni revelarse hasta bien entrada la película. Resulta interesante cómo, a medida que la protagonista se adentra en el conflicto, la película y el espectador lo hacen con ella, compartiendo ese descenso, y nunca mejor dicho de un modo progresivo hacia lo desconocido. El apartado sonoro y ambiental está muy conseguido, aunque no destaca especialmente ni llega a ser memorable.

El problema llega cuando todo lo que estábamos viendo se corta bruscamente justo en el clímax o punto más alto alcanzado hasta ese momento, para introducir a un nuevo personaje y, posteriormente, desarrollar el conflicto a través de la explicación de un origen sobre lo que allí sucede.

El primer fallo es claro, los personajes y sus vidas no interesan en ningún momento. No suman, no aportan nada y únicamente frenan la inmersión. Para agravar aún más este problema, su desarrollo y personalidad prácticamente no se han trabajado, ni lo más mínimo. La explicación del origen del “mal” resulta, sobre el papel, interesante, pero se muestra de manera muy breve y acaba siendo explicada mediante diálogos, es decir, de forma torpe y poco cinematográfica.

Imagen intermedia en el contenido

Como resultado, la película adolece de una segunda mitad muy descafeinada. Y eso que es sobre esta parte donde recae toda la acción, el gore y el supuesto desarrollo, pero no termina de funcionar en ninguno de estos aspectos. Da la sensación de que nada de lo que sucede va a ningún sitio, e incluso los momentos más intensos de terror se desdibujan por completo. Esa primera parte, donde el ritmo y la atmósfera oprimen y avanzan de forma progresiva, acaba sintiéndose como un breve momento de lucidez frente al resto de la cinta cuando se observa el conjunto final.

Como punto positivo, me gustaría resaltar el humor autoconsciente respecto al género. Hay varios momentos en los que se introducen pequeñas bromas que funcionan bastante bien, siendo conscientes de ciertos clichés del terror y humanizando ligeramente a los personajes, como cuando se ironiza sobre decisiones absurdas tipo entrar en un sótano oscuro sabiendo que el peligro está claramente ahí. Las actuaciones no son especialmente destacables. Como mucho, señalaría la aparición de un actor que, para mi gusto, suele estar bastante encasillado y no termina de convencerme, pero que aquí funciona razonablemente bien: Bill Skarsgård. Aun así, su personaje queda desaprovechado de cara al segundo tramo, como prácticamente todo lo demás.

En resumen, si quieres ver otra película de terror que va claramente de más a menos, esta es tu película… aunque, sinceramente, ¿quién querría algo así?

JoystickFilms

Valoración individual

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